Un tweet que valió 17.000 millones de dólares

By Federico Tessore on diciembre 18, 2014 in Blog

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La revista norteamericana Time publicó su cara en el tapa y lo llamo el “El patrón del universo”. Con un solo tweet mueve fortunas, pero su estrategia está sacudiendo la forma de hacer negocios en Estados Unidos. Y puede sacudir la forma en que usted hace y cuida su dinero.

Reportando desde Miami, Estados Unidos

En el verano boreal de 2013 un inversor decidió publicar un solo y simple tweet. Se trató de un tweet que no pasó desapercibido como pasan los millones de tweets que se generan por día. Lo curioso fue que el contenido del mensaje no fue tan provocador. El inversor lo único que dijo es que él creía que la acción de Apple estaba subvaluada y que por lo tanto iba a comprar muchas acciones de Apple. Nada muy innovador, ¿no es cierto?

Bueno, la realidad es que si esa afirmación la hace usted o yo, está en lo correcto, nada distinto. Pero si esa afirmación la hace un inversor llamado Carl Icahn, el tweet cambia totalmente de sentido. De hecho, en la hora posterior al tweet las acciones de Apple subieron 19 puntos, representando un incremento de valor de 17.000 millones de dólares en solo una hora.

Tres meses después de este tweet la revista Time no solo lo puso en su tapa llamándolo “El patrón de universo” sino también lo calificó como “El inversor más importante de Estados Unidos”, de esta forma posicionándolo por arriba del mismísimo y legendario Warren Buffett. Y esto no es exagerado, de hecho un estudio de la consultora Kiplinger´s Personal Finance lo demuestra. Si un inversor hubiera invertido con Icahn en 1968 hubiera obtenido un rendimiento del 31% anual, en cambio si hubiera invertido con Buffett el retorno hubiera sido de “solo” el 20% anual.

Su estrategia de inversión lo convirtió en una de las personas más ricas del mundo, está en el puesto 27 del ranking elaborado por la revista Forbes, con un patrimonio que llega a los U$ 23.000 millones, gracias al incremento del valor de su empresa diversificada, de la cual es dueño en un 88%, pero cualquier inversor de cualquier parte del mundo también puede ser socio, llamada Icahn Enterpises LP, que cotiza en la bolsa de Estados Unidos con las siglas IEP.

¿Cuál es la estrategia de Carl Icahn? El no sólo busca las oportunidades de inversión, sino que las crea. Mucho se escribió sobre la estrategia de inversión de Icahn y hasta muchas personas odian esta estrategia, pero lo concreto es que hay mucho prejuicio sobre su forma de ver los negocios.

El libro recién lanzado por Tony Robbins llamado “Money, master the game”, que aún no está traducido al español, contiene una entrevista imperdible a este guru de las inversiones que pocas veces habla y acepta compartir su estrategia. El libro tiene el privilegio de explicar con mayores detalles como opera este gran inversor.

Icahn le decía lo siguiente al autor del libro Tony Robbins cuando intentó explicar cómo funcionaba su estrategia, “Compramos acciones de compañías públicas que no están dando suficiente valor a sus accionistas e intentamos cambiar la realidad de forma definitiva”. Su obsesión, explica Icahn, es detener el abuso a los accionistas mejorando el gobierno corporativo y la responsabilidad de los gerentes, lo que provoca que las compañías norteamericanas sean más fuertes, por lo tanto que esto fortalezca la economía al mismo tiempo.

En definitiva lo que hace Icahn es comprar compañías en problemas o con mal desempeño como consecuencia de una gerencia que mira mas sus propios bolsillos que los de los accionistas y luego se encarga de librar una feroz batalla para sacar a estos gerentes y reemplazarlos por otros más eficientes. En el camino multiplica su dinero y el de sus accionistas en forma exponencial.

Icahn se ve a sí mismo en el medio de una batalla contra los que usan los cofres de las compañías públicas para enriquecerse a ellos mismos a costa del resto de los accionistas. “Tony, la gente no se da una idea sobre como los están estafando”, le dice Icahn a Tony Robbins para su libro, explicando como el inversor promedio no está al tanto de los abusos que se dan puertas adentro.

En definitiva la estrategia de inversión de este gran inversor se aprovecha de un problema relacionado que nosotros desde esta columna semanal de Inversor Global marcamos casi todas las semanas. Nosotros siempre le insistimos con que los políticos globales se las arreglan para enriquecerse a ellos mismos aplicando políticas populistas que terminan perjudicando a los países.

Los ciudadanos de estos países no se dan cuenta de este tremendo daño. Es decir, el político se alza con millones de dólares en su cuenta mientas que convence a sus votantes que los está protegiendo. Pero la realidad es inversa. Si se llena de dinero, pero ese dinero se los saca a los propios ciudadanos.

Icahn ve esta misma realidad pero en el mundo de las inversiones. Lo que dice él es que dentro de las compañías públicas, aquellas que cotizan en bolsa, se da esta misma realidad que se da en el mundo de la política. Pero en el mundo de las compañías públicas esto se da entre los accionistas de las empresas y el equipo gerencial. Mientras los gerentes se alzan con millones los accionistas no ganan dinero. Es decir, los gerentes se hacen millonarios sacándoles dinero a los accionistas.

Icahn quiere modificar esto que perjudica el crecimiento de las empresas y la rentabilidad de los accionistas. Para esto Icahn arriesga su propio dinero comprando compañías en problemas, luchando para cambiar a los que la llevan adelante y luego sacando adelante las empresas. Y en el camino hace sus millones.

Pero, lo curioso es que pase lo mismo tanto en el mundo de la política como en el mundo de las empresas públicas que cotizan en la bolsa. ¿Qué provoca que dos mundos tan distintos enfrenten el mismo problema?

La respuesta a esa pregunta es compleja, pero sospecho que puede venir de un elemento común de ambos mundos: la disparidad entre acción y causa. ¿Qué quiero decir con esto? Vamos a un ejemplo para intentar ser más claros.

Un político aumenta el gasto y distribuye más dinero entre un grupo de personas que no tiene tanto dinero. El efecto inmediato es de mayor consumo, ya que las personas tienen más dinero en el bolsillo. Pero el efecto secundario, que puede tardar meses o años en darse, puede ser menor consumo, ya que por ejemplo el dinero empieza a perder valor, por lo tanto el poder de compra de ese dinero adicional disminuye.

¿Dónde se da la disparidad entre acción y causa en este ejemplo?

Generalmente pasa que el político de turno, el que tomó esta medida, queda como responsable ante la sociedad de la primera consecuencia, la positiva. Pero no de la secundaria. Ya sea tanto porque cuando ese efecto negativo se hace claro para la sociedad el ya no está más en el cargo. O porque cuando ese efecto se hace realidad se busca un culpable diferente, por ejemplo, las empresas, otros países o quien sea.

Y esto pasa tanto en el mundo de la política como en el de las empresas. La disparidad entre causa y efecto y las innumerables variables que pueden ser responsables de una consecuencia confunden a votantes e inversores. Y las consecuencias de estas confusiones pueden ser tremendas. Tanto para su futuro financiero como el de su país.

La próxima vez que vaya a votar, la próxima vez que vaya a comprar una acción, recuerde a Icahn y su particular forma de hacer dinero. Tal vez Icahn lo ayude a recordar que no solo hay que mirar la superficie, las primeras causas y efectos, sino también tratar de profundizar un poco más sobre las causas secundarias. Icahn hizo eso con Apple y un simple tweet le dio mucho dinero. A usted le puede pasar lo mismo.

Le deseo una excelente semana de inversiones,

Federico Tessore

Para Inversor Global Chile

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Federico Tessore

Federico nació en Buenos Aires, Argentina el 25 de septiembre de 1975. Desde chico estuvo relacionado con el mundo de los negocios gracias a la influencia de su inquieto y emprendedor padre.