Frases que JAMÁS tenés que decir en tu oficina

By Federico Tessore on febrero 12, 2015 in Blog, Emprendimientos y Negocios

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Expresarte de manera inteligente te abrirá muchas puertas. Por eso hoy voy a compartir con vos algunas expresiones que deberías evitar.

Federico Tessore reportando desde Key Biscayne, Estados Unidos

Las oficinas y el entorno en donde nos movemos laboralmente son una parte fundamental de nuestras vidas, ya que allí pasamos la mayor parte del día e interactuamos con muchas personas.

Y para lograr que todos tengan una opinión positiva de vos, es necesario que manejes muy bien tu comunicación. Es decir, que te expreses de manera inteligente.

Tenés que elegir bien qué decir… y sobre todo qué es lo que no tenés que decir.

Con la idea de sacar algunas conclusiones, decidí realizar una encuesta entre los profesionales que trabajan en Inversor Global sobre este tema.

Escribí un mail a los miembros de las oficinas de Estados Unidos, España, Chile y Argentina (la más numerosa) y pedí que me respondieran el correo de manera individual con las frases que más les molestaba escuchar en su ambiente laboral. Esas frases que generan rechazo y dificultan el trabajo diario.

Las respuestas me llegaron de a decenas durante 2 días. Y con ellas en mi poder elaboré un listado sobre expresiones que, según la encuesta, deberían ser literalmente erradicadas de las oficinas, ya que de ellas puede depender el tener éxito o fracasar.

Y te las enumero a continuación. Debajo de cada frase te justifico qué es lo que opino de cada una de ellas:

  1. “¿Cómo  hago esto?”

Mejor sería preguntar: “Me gustaría hacer ésto de esta forma, ¿qué te parece?”. Suena mucho mejor y le ahorrarías tiempo y trabajo a tu compañero.

Lo único que tenés que hacer es cambiar tus palabras. Existe siempre una mejor forma de comunicar que necesitás una segunda opinión.

  1. “Ese no es mi trabajo”.

Si tu jefe te lo sugirió, entonces es tu tarea. Tomalo y agradecé que tenés trabajo. Puede no ser excitante que aceptes tareas que no te correspondan, pero haciendo ésto, vas a crear una reputación de una persona que hace las cosas. Así también es cómo empezás a recibir los mejores trabajos. Estar dispuesto a hacer las tareas pesadas te brinda la posibilidad de obtener el trabajo deseado. No digas que no te corresponde. En su lugar, sé proactivo y preguntá: “¿Cómo puedo ayudar?”, tres palabras que pueden cambiar completamente tu trayectoria laboral.

  1. “No sé”.

No es ninguna deshonra no saber algo. A muchas personas les cuesta admitir cuando no saben algo y simplemente inventan respuestas. Esa no es la forma de actuar. Pero, decir “No sé” tampoco es la mejor forma. En su lugar, decí: “Voy a averiguar y te respondo…” o “Dejame chequearlo para estar seguro…” y tu sinceridad va a ser valorada enormemente.

  1. “Él es un… (defecto)”.

Hablar mal de alguien no es sólo de mal gusto, sino que puede ser malo para tu carrera. Esto hará que la gente desconfíe de vos y que tus compañeros se pregunten, “¿Qué es lo que debe estar diciendo de mí?”, y puede perjudicarte a la hora de lograr un ascenso, ya que criticar gente por atrás está muy mal visto. En su lugar, decí “Es bastante práctico para esta tarea…”

  1. “No me importa”.

Si no te interesa, estás de más en ese trabajo. Deberías buscar un lugar que te importe. O, si te tenés que quedar, por lo menos no lo grites a los cuatro vientos, ya que si no te interesa, tus compañeros no te querrán allí tampoco. En su lugar decí: “Lo voy a pensar…”

  1. “En mi trabajo anterior, nosotros hacíamos las cosas así…”

Tenés que ser cuidadoso con ésto porque no las empresas tienen sus propias culturas. No seas la persona que no puede aceptar la forma en que se realizan las tareas en tu trabajo actual. En su lugar, decí: “Qué tal si intentamos esto… ¿podría funcionar?”

  1. “No lo puedo hacer”

Si te piden que lo hagas, probablemente necesitan que lo hagas. Pensá por qué no lo podés hacer, ¿no sabés cómo? Podés descubrirlo. En ese caso preguntá: “Puedo hacerlo. Solamente necesito más tiempo o que me expliques…”

  1. “Dejame que te diga cómo…”

No des cátedra. A las personas no les gusta que les digan lo que tienen que hacer. Aprecian la ayuda, el consejo, el apoyo, la crítica constructiva… pero no las clases magistrales En su lugar, decí: “Esta es una idea, ¿y si lo intentás de esta forma…?”.

No siempre pensamos con cuidado lo que decimos, pero es muy importante que en nuestro trabajo utilicemos las palabras correctas, con claridad y diplomacia.

¿Por qué no intentamos volver a expresar algunas de las cosas que decimos todos los días con un poco más de tacto? Y veremos cómo nuestras vidas laborales se hacen más efectivas.

No tengo dudas que esto te ayudará a alcanzar el éxito que buscás.

Saludos cordiales,

Federico.

 

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Federico Tessore

Federico nació en Buenos Aires, Argentina el 25 de septiembre de 1975. Desde chico estuvo relacionado con el mundo de los negocios gracias a la influencia de su inquieto y emprendedor padre.