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Federico Tessore

Federico nació en Buenos Aires, Argentina el 25 de septiembre de 1975. Desde chico estuvo relacionado con el mundo de los negocios gracias a la influencia de su inquieto y emprendedor padre.

Las 4 enseñanzas más importantes de Harvard

By Federico Tessore on junio 26, 2019 in Emprendimientos y Negocios

Tras tres semanas estudiando en la Universidad de Harvard recién regresé de realizar el máster de gestión de propietarios de empresas. Durante el tiempo que estuve allí conocí a emprendedores de medio mundo que operan en todos los sectores. Solo eso ya fue motivo suficiente para ir, pero además conseguí enseñanzas valiosas todos los días gracias a la experiencia del personal docente de Harvard.

Hablar de todas estas enseñanzas llevaría demasiado tiempo. Por eso, seleccioné las cuatro enseñanzas que más me aportaron como apasionado de la gestión de empresas y del mundo de las finanzas.

Las 4 enseñanzas más importantes que aprendí en Harvard son estas:

 

  1. Trabajar en equipo siempre es una buena idea

Para ilustrar esta enseñanza, en el curso nos organizaron por equipos en un ejercicio ficticio sobre la supervivencia a un accidente aéreo en la Antártida. El ejercicio consistía en ordenar de mayor a menor importancia 15 objetos con el objetivo de lograr la salvación. En una primera instancia los miembros del equipo ordenan estos objetos de manera individual, sin consultarlo con ningún otro miembro del equipo. Posteriormente, se repite este proceso pero trabajando en equipo para determinar el orden de importancia correcto.

Lo sorprendente del ejercicio es que en todos los grupos que participaron las respuestas que se dieron en equipo se acercaron en promedio en un 40 por ciento más a la respuesta correcta determinada por un conjunto de especialistas en supervivencia que las respuestas que se dieron de forma individual.

Gracias a la suma de diferentes conocimientos y habilidades por la diversidad de perfiles dentro de los grupos, cuando existe una buena coordinación los resultados del trabajo en equipo son superiores a los resultados del trabajo individual.

 

  1. El coaching hoy es protagonista

Como sabrás, el coaching consiste en asesorar e instruir a una persona con el objetivo de desarrollar unas metas o habilidades específicas. En este programa de management, todos los participantes recibían coaching de un miembro del equipo de Harvard que les asesoraba sobre las mejores prácticas para lograr alcanzar sus objetivos empresariales.

Tradicionalmente en las universidades, sobre todo en universidades de gran prestigio a nivel mundial como es el caso de Harvard, las habilidades desarrolladas en sus cursos son más duras, como es el caso de las finanzas, matemáticos, valoración de empresas, etc. Sin embargo, desde el comienzo del programa se puso gran énfasis en las habilidades blandas como son el coaching, la inteligencia emocional, el liderazgo, etc.

Si en Harvard, que es la universidad más prestigiosa del mundo, le dan una importancia capital al coaching, te sugiero que hagas lo mismo en tu empresa o en tu puesto de trabajo.

 

  1. Los sistemas de management marcan la diferencia

El sistema de aprendizaje de la Escuela de Negocios de Harvard se basa en el estudio de casos. En uno de estos ejercicios, estudiamos el caso de Danaher Corporation, una empresa dedicada a la investigación industrial que durante 30 años dio un retorno promedio anual a sus accionistas del 25 por ciento, muy por encima del promedio del mercado.

La clave del secreto del éxito de Danaher fue su sistema de management, que desarrolló procesos industriales eficientes y una cultura corporativa basada en la meritocracia que les permitió, sin contar con ventajas competitivas aparentes, diferenciarse de la competencia gracias a una gestión basada en la excelencia.

El caso de Danaher no es único; la evidencia nos muestra que la clave del éxito en el largo plazo es tener sistemas de management excelentes. Esto no solo es de utilidad a nivel de gestión de empresas; como inversor conseguirás mejores resultados si inviertes en aquellas empresas que tengan mejores sistemas de management implementados.

 

  1. Internacionalizarse es fundamental

Una de las cosas que más me llamó la atención del programa es la cantidad de profesores internacionales que hay en Harvard. Y no solo los profesores, también la mayoría de los alumnos eran de fuera de los Estados Unidos.

En un contexto empresarial globalizado como el actual, para crecer es necesario pensar internacionalmente, y eso es algo que en la Argentina no hacemos ya que vivimos obsesionados con nuestros problemas internos sin prestar atención a lo que sucede afuera de nuestras fronteras, lo que nos impide aprovechar las oportunidades que surgen en todo el mundo.

Por ejemplo pensá en los futbolistas argentinos: para desarrollarse los mejores de nuestro país se van a las mejores ligas del mundo ya que el potencial que tienen en la Argentina es limitado. En los negocios sucede algo similar: comparado con otros países nuestra economía es chica y a menudo problemática también. Por ello, para crecer los argentinos tenemos que prestar menos atención a nuestro mercado local y pensar más en cómo expandirnos internacionalmente. Lo mismo sucede con las inversiones: actualmente contamos con los medios necesarios para invertir prácticamente en cualquier país del mundo. Por tanto, centrar todos nuestros ahorros en la Argentina limita nuestro potencial y aumenta el riesgo que asumimos.

Dos ideas que te harán perder plata invirtiendo

By Federico Tessore on abril 29, 2019 in Inversiones Financieras, Invertir con Éxito

Invertir no es un asunto sencillo. Afortunadamente cada vez más los inversores tenemos acceso a información para decidir en qué activos queremos invertir nuestro dinero, pero esto no aumenta nuestras probabilidades de éxito significativamente.

A la hora de la verdad, cuando llega el momento de decidir dónde invertir es el juicio de cada inversor lo que decide hacia dónde se decanta la balanza. Sin embargo, es precisamente en este instante cuando nuestros prejuicios e ideas preconcebidas impiden que tomemos la decisión más acertada.

Hoy te quiero hablar de dos de estas ideas, o sesgos cognitivos como dirían los especialistas en psicología inversora, un campo de investigación que ha emergido con fuerza en el mundo de las finanzas y que está atrayendo la atención de miles de especialistas y académicos de todo el mundo.

Seguro estás acostumbrado a leer en los principales medios de comunicación económicos sobre aspectos más estrictamente financieros, pero te aseguro que los asuntos relacionados con la psicología de los inversores están plenamente contrastados tanto por el mundo de los profesionales de las finanzas como por los investigadores de las universidades más prestigiosas del planeta.

Además, conocer estos sesgos antes de tomar tus decisiones de inversión te darán las claves para ganar plata invirtiendo o, al menos, para no perderla en el intento.

 

Lo que conoces no siempre es la mejor opción

A todos los inversores nos ocurre que cuando pensamos en comprar acciones, instintivamente buscamos en primer lugar en la bolsa local empresas que nos resulten familiares. Si estamos satisfechos con nuestro banco por ejemplo, probablemente consideraremos comprar acciones del banco. O si estamos contentos con nuestro operador de telefonía celular, pensaremos que comprar acciones de él será una buena idea de inversión.

Esto se traduce en una tendencia natural que tenemos los inversores por invertir en activos financieros de nuestro propio país, que nos resultarán más familiares que los activos extranjeros.

El motivo es que al tener un contacto y un conocimiento mayor sobre estos activos, nuestra percepción del riesgo es menor. Esta percepción errónea del riesgo está estudiada en el mundo de las finanzas, y de hecho tiene un nombre en la jerga financiera: “sesgo local”.

El problema del sesgo local consiste en que, aunque creemos que estamos asumiendo un riesgo menor, cuando compramos acciones locales lo cierto es que estamos asumiendo un riesgo mucho mayor.

Esto no sucede solo en la Argentina; en realidad sucede en cualquier parte del mundo ya que si la economía de nuestro país se fuera a pique, no solo lo sufriríamos en nuestras inversiones sino también en nuestro trabajo y en nuestro ingreso habitual.

Invertir en mercados internacionales, como por ejemplo en Wall Street, nos permite reducir este riesgo ya que si por ejemplo la Argentina sufriera una nueva crisis cambiaria o un nuevo corralito, nuestros ahorros estarían a salvo invertidos en los mercados de capitales internacionales.

Por este motivo, no deje que su percepción le engañe. Aunque su conocimiento sobre las empresas del Merval sea superior a las de la Bolsa de Nueva York, para minimizar su exposición al riesgo lo que más le conviene es invertir fuera de la Argentina.

 

Confiar en la rentabilidad pasada es un error

El segundo error que comenten la mayoría de los inversores es juzgar la conveniencia de una inversión según la rentabilidad que tuvo en los años anteriores.

Cuando uno no es un experto en finanzas, cuesta esfuerzo discernir qué inversiones nos resultan convenientes o no entre tantas cifras y datos. Un atajo que la mayoría de los inversores utiliza para elegir dónde invertir es apostar por aquellas inversiones que más éxito tuvieron en el pasado.

Aunque el haber tenido éxito en el pasado no es garantía de éxito en el futuro…

Y es que según un estudio del desempeño de 1.454 fondos durante 10 años elaborado por Morningstar, la firma líder mundial en análisis de fondos de inversión, aquellos fondos que lo hicieron muy bien en el pasado se suelen tener un desempeño mediocre, y los que tuvieron un resultado nefasto suelen recuperarse pasado el tiempo.

Esto es así por el principio de reversión a la media, que consiste en que las rentabilidades extremas en el corto plazo tienen tendencia a moderarse hasta converger en la media.

Lo mismo sucede con las acciones: aquellas acciones que subieron mucho tienen menores probabilidades de seguir subiendo que las que tuvieron un mal desempeño.

Fijate en el siguiente gráfico del Standard & Poor’s 500 por ejemplo…

Como podés ver, el índice estadounidense tiene una tendencia al alza definida por la línea de puntos roja. A lo largo de su historia, cuando el S&P 500 se ha separado mucho de la línea de tendencia, generalmente ha corregido su desviación, ya sea a la baja (como en el 2000 o en el 2008) o al alza (como en 1993, 2003 o 2009) hasta volver a su línea tendencial de largo plazo.

Si nos fiásemos de la regresión a la media, lo predecible sería que el índice corregirá desde los máximos actuales hasta la tendencia de largo plazo. Pero ojo, porque esta regla no es infalible. Hay acciones que durante años no dejaron de subir hasta terminar por las nubes como por ejemplo Amazon, y acciones que durante años no dejaron de bajar hasta terminar en cero, como por ejemplo Kodak.

Sin embargo, en promedio la reversión a la media sí funciona en el mundo de las inversiones y es algo que debés tener en cuenta para invertir. Por tanto, no cometas el error de pensar que solo porque una inversión funcionó bien en el pasado, vaya a seguir funcionando bien en el futuro.

La pirámide de la libertad financiera

By Federico Tessore on marzo 22, 2019 in Libertad Financiera

Alcanzar la “libertad financiera” implica que tus ingresos pasivos pagan los gastos que mantener tu nivel de vida actual requiere. Es decir, si sos libre financieramente, no tenés la necesidad de trabajar, ya que no necesitas ese ingreso para mantenerte.

Ahora, ¿Cuánto dinero necesitas para ser financieramente libre? ¿Qué gastos esos ingresos pasivos tendrían que cubrir?

Para responder estas preguntas conocer la llamada “pirámide de la libertad financiera” es una muy buena idea. La pirámide clasifica los distintos tipos de libertad financiera.

El tipo más elemental de libertad financiera es la ‘seguridad financiera’. En esta situación, tus ingresos pasivos te permiten costear los gastos de supervivencia básicos como vivienda, alimentación, energía eléctrica o abastecimiento de agua. Pero nada más.

Si alcanzas este nivel de libertad financiera no podrás permitirte el más mínimo lujo o capricho sin tener que trabajar. Y es que a menos que seas un ermitaño o alguien con hábitos de vida extremadamente austeros, aun alcanzando este grado de libertad financiera tendrás que seguir laburando para poder vivir con comodidad.

Lo cierto es que no es recomendable conformarse con este nivel de libertad financiera, ya que quedas en una posición de alta vulnerabilidad si le sucede cualquier imprevisto a vos o a tu familia.

Para vivir con tranquilidad y también con comodidad es necesario subir hasta el siguiente nivel en la pirámide de la libertad financiera: la ‘independencia financiera’.

La mayoría de las personas cuando hablan de libertad financiera se refieren a este concepto, y es que si alcanzas este nivel serás capaz de llevar una vida con todo tipo de comodidades sin necesidad de trabajar.

Para la mayoría de las personas este es el gran objetivo que tienen en mente cuando diseñan sus estrategias de ahorro. Sin embargo, existe la posibilidad de ir más allá en nuestro camino por alcanzar la libertad financiera. En la cima de la pirámide se sitúa la ‘independencia financiera absoluta’.

Alcanzar este nivel te permitiría tener más ingresos pasivos de los que podrías gastar con tu estilo de vida habitual. Las personas que alcanzan este nivel de libertad financiera ya no se tienen que preocupar por el dinero, ya que llevando un nivel de vida normal el dinero continúa acumulándose.

Pero la pregunta que todos se hacen es: ¿cómo se puede subir en la pirámide de la libertad financiera?

 

La estrategia para alcanzar una mayor libertad financiera

Hasta ahora te hablé de la pirámide de la libertad financiera, pero también es importante recordar cómo podemos alcanzar una mayor libertad financiera. Las estrategias para conseguir esto son dos: el método ahorrador y el método emprendedor.

El método ahorrador consiste en ahorrar una parte importante de tu sueldo para luego invertirlo, con el objetivo de que un día los intereses generados por tus inversiones te permitan pagar tus gastos corrientes.

Las ventajas que presenta este método es que si implementamos una política prudente de inversiones, recurriendo a activos financieros de calidad o fondos indexados, además de ser un método de generación de riqueza pasivo que no nos va a ocupar mucho tiempo va a comprender un riesgo menor.

Sin embargo, este método presenta una importante desventaja, y es que requiere de un elevado nivel de ahorro, algo que se consigue con sacrificio y con un salario elevado. Si no tenés un sueldo que cubra de sobra tus necesidades y no tenés la disposición a restringir tu consumo, este método no funcionará para vos.

La alternativa es el método emprendedor, que consiste en lanzar un negocio que te permita conseguir un ingreso regular sin dejar de lado tu trabajo habitual. Este método tiene mayor potencialidad que el método ahorrador, ya que si consigues lanzar un emprendimiento exitoso las ganancias que conseguirás serán mayores a las que conseguirías invirtiendo en los mercados.

Sí, en los mercados se puede ganar mucha plata, sobre todo si fuiste uno de los que invirtió en Apple o Amazon hace 20 años, pero lo normal es que las ganancias del método ahorrador sean más modestas. Por lo que si quieres alcanzar una mayor libertad financiera con rapidez, este método es para vos.

Aunque no todo son ventajas en el método emprendedor. La gran desventaja es que este método será realmente exigente para poder compatibilizar tu trabajo regular con tu emprendimiento. Sufrirás un mayor estrés y podrás dedicar menos tiempo a atender a tu familia o a practicar tus hobbies favoritos.

Este método no es para todo el mundo, por lo que antes de decantarte por él deberás hacer una profunda reflexión sobre si estás preparado para cumplir con los sacrificios que este método de generación de riqueza requiere.

 

Hasta la próxima.

Saludos,

Federico Tessore
Director de Inversor Global

La importancia de empezar a invertir cuanto antes

By Federico Tessore on marzo 7, 2019 in Invertir con Éxito

“El interés compuesto es la octava maravilla del mundo” – Warren Buffett

Uno de los primeros conceptos que uno aprende en la facultad de economía es el interés compuesto. No hay duda de que este concepto de inversión es de gran importancia, ya que esta herramienta es la que ha ayudado a toda clase de inversores, tanto pequeños ahorradores como grandes profesionales de las finanzas, a construir sus fortunas.

Es importante que vos sepas en qué consiste el interés compuesto y como podés utilizarlo para alcanzar tu libertad financiera. Por eso la nota semanal la quiero dedicar a explicarte qué es el interés compuesto.

Según la Investopedia el interés compuesto representa la rentabilidad acumulada sobre un capital inicial con el paso del tiempo. Sé que esto así explicado puede parecer confuso; incluso para los egresados en economía a veces no resulta un concepto fácil de comprender por lo que quiero que veas este ejemplo…

Imaginá que Pablo es un trabajador de 55 años que invierte 10.000 dólares para su retiro en un fondo que proporciona una rentabilidad del 5 por ciento cada año. Al cabo de un año, sus 10.000 dólares habrán crecido hasta 10.500 y es que el 5 por ciento de 10.000 es 500. Pero mirá que sucede a partir del año 2…

En el segundo año de su inversión fija a 5 por ciento sus 10.500 dólares crecerán 525 dólares hasta 11.025 dólares. En el tercer año crecerán 551,25 hasta 11.576,25. Y así sucesivamente, las ganancias cada año serán mayores aunque la rentabilidad sea fija de un 5 por ciento.

Al cabo de diez años desde que comenzara a invertir para su retiro, Pablo tendrá 16.288,95 dólares. Aplicando durante 10 años una rentabilidad anual del 5 por ciento no obtuvo una rentabilidad total del 50 por ciento, sino 62,89 por ciento.

¡Esa es la magia del interés compuesto!

Pero los efectos del interés compuesto se ven más cuanto mayor es el plazo de tiempo, por eso es importante comenzar a invertir cuanto antes.

Siguiendo con el ejemplo anterior, imaginemos que Pablo tiene una sobrina de 45 años llamada Juana y un hijo de 35 años llamado Martín. Los dos deciden invertir 10.000 dólares igual que Pablo con una rentabilidad anual del 5 por ciento.

A los 65 años Juana decide disponer de los fondos para jubilarse y descubre que tiene 26.532,98 dólares. Es decir, en 20 años obtuvo una rentabilidad total de 165,33 por ciento. Una rentabilidad muy superior al doble de lo que obtuvo su tío Pablo.

Pero el que más dinero ganó fue Martín. A los 30 años de comenzar su inversión decide retirar sus fondos y descubre que sus 10.000 dólares se convirtieron 41.161,36 dólares. Su rentabilidad total fue de 311,61 por ciento.

Como puedes ver en el siguiente gráfico en el que se representan las tres inversiones, empezar a invertir pronto es fundamental porque el interés compuesto favorece que las inversiones con un plazo de tiempo mayor ganen mucha más plata que las inversiones con un plazo de tiempo más corto.

Por eso, si tenés más de 30 años es sensato que comiences a invertir pensando en tu retiro, aunque solo sea una cantidad pequeña de plata. Y si ya tenés más de 40 o 50 años, creo que es importante que diseñes una estrategia de inversión cuanto antes para poder alcanzar la libertad financiera antes de que llegue tu retiro.

 

Las dos razones por la que Warren Buffett es el mejor inversor de todos los tiempos

Hasta ahora hemos visto que el tiempo es un elemento esencial para conseguir tu independencia financiera. Esta es una de las razones por las que Warren Buffett es el mejor inversor de todos los tiempos.

Buffett fundó su holding de inversiones en 1965. Durante los primeros años Buffett no era increíblemente rico, aunque sí consiguió excelentes rentabilidades a sus inversiones. Cuando su riqueza despegó fue a partir de 1990 gracias al interés compuesto.

Lo podés ver muy bien en este gráfico. Y es que al igual que en los ejemplos que te mostré antes sobre la jubilación, la magia del interés compuesto funciona cuando mayor es el plazo de inversión.

Pero hay una segunda razón por la que Warren Buffett consiguió amasar una fortuna de más de 100.000 millones de dólares a partir de unos pequeños ahorros.

Desde que fundó su holding de inversiones en 1965 Buffett ha conseguido una rentabilidad anual media del 20,5 por ciento frente a la rentabilidad media de 9,7 por ciento del S&P 500.

Si Buffett obtuvo el doble de rentabilidad anual, podrías pensar que al cabo de 54 años obtuvo el doble de plata que si hubiera invertido en el S&P 500 pero estarías equivocado, ya que Buffett obtuvo… ¡73 veces más plata!

Y es que mientras que la rentabilidad del S&P500 entre 1965 y 2018 fue de 15.019 por ciento, la rentabilidad del fondo de Warren Buffett fue de… ¡1.091.899 por ciento!

¿Cómo es esto posible? Otra vez tenemos que hablar de la magia del interés compuesto.

Verás, con el paso del tiempo las diferencias entre rentabilidad de agrandan gracias al interés compuesto. Obtener una rentabilidad superior en el corto plazo no supone tanta diferencia, pero cuando se mantiene en un periodo de tiempo muy largo, las diferencias son abismales.

Lo podés ver en el siguiente gráfico…

Fijate que en los primeros 20 años la rentabilidad acumulada de Berkshire Hathaway (holding financiero de Buffett) y del S&P 500 es prácticamente igual. Es con el paso del tiempo cuando la diferencia se agranda, despegando la curva de rentabilidad definitivamente a partir de 1995, 30 años después de que Buffett comenzara a invertir.

Ya has visto que ser millonario requiere conseguir una rentabilidad sostenible en el tiempo pero sobre todo requiere paciencia, mucha paciencia.

La magia del interés compuesto está ahí, esperándote, y cada segundo que pierdas para empezar a ahorrar e invertir es un segundo en el que el interés compuesto no te acercará a la independencia financiera. Ahora depende de vos que puedas aprovechar el interés compuesto antes de que sea demasiado tarde.

 

Hasta la próxima.

Saludos,

Federico Tessore
Director de Inversor Global

 

¿Es el mundo un lugar cada vez peor?

By Federico Tessore on febrero 14, 2019 in Economía & Política

Existe una sensación muy extendida entre todos nosotros de que las cosas en el mundo cada vez van peor. Si le preguntásemos a cualquier persona, seguro que nos hablaría de la última guerra o desastre natural que vio en la televisión.

Lo cierto es que los seres humanos tenemos una tendencia al pesimismo que proviene de nuestro instinto de preservación, algo que nuestros ancestros desarrollaron cuando la existencia humana estaba siempre en riesgo y que les servía para mantenerse vivos.

Sin embargo, ese mismo instinto que hace 10.000 años nos servía de protección ante la amenaza de los depredadores y de otros humanos, en la actualidad nos impide juzgar la realidad de manera objetiva y nos hace caer en muchas ideas negativas preconcebidas que los medios de comunicación se encargan de alimentar con su alarmismo.

Frente al sensacionalismo de los medios de comunicación y la idea generalizada de que el mundo es hoy un lugar peor de lo que era antes, quiero revelarle con datos objetivos como las cosas, lejos de ir a peor, son hoy mejores de lo que nunca antes fueron.

Si se fija en el siguiente gráfico, puede ver como la esperanza de vida no para de subir en todo el mundo.

En Europa la esperanza de vida ya ha alcanzado los 80 años, con algunos países como España superando los 83 años de esperanza de vida por primera vez en toda la historia.

Si exceptuamos la situación de África, donde los seres humanos aún se enfrentan a importantes dificultades, en el resto del mundo la esperanza de vida si sitúa por encima de los 70 años, cuando hace apenas 100 años la esperanza de vida media del planeta se situaba en los 51 años.

Sin embargo, es cuestión de tiempo para que los habitantes del continente africano alcancen al resto del mundo en longevidad. En muchas partes de África enfermedades tan devastadoras como la tuberculosis y la malaria han sido erradicadas, y los avances en vacunación y prevención de enfermedades están disparando la esperanza de vida en países de todo el continente.

Pero la realidad es que los seres humanos no solo vivimos cada vez más, sino que además vivimos mejor, mucho mejor…

Fíjese en este otro gráfico que refleja la cantidad de personas viviendo en situación de pobreza extrema.

Si hace apenas un siglo más del 82 por ciento de la población mundial vivía en una situación de extrema pobreza, hoy apenas un 8 por ciento se encuentra en esa situación.

Tanto ha mejorado recientemente la pobreza en el mundo que siendo la población mundial cuatro veces superior a la que era hace cien años, el número total de personas en situación de pobreza se ha reducido a la mitad, pasando de cerca de 1.400 millones de personas en 1919 a las actuales 700.000 personas.

Espero haberle mostrado como lejos de lo que su percepción le indica, el mundo es un lugar mejor y que hay muchas razones para ser optimistas sobre el futuro que nos espera.

En la próxima edición de mi blog personal le enseñaré cómo enfrentar el miedo instintivo que todos los humanos poseemos para evitar cometer los errores más habituales en los inversores comunes.

Hasta la próxima.

Saludos,

Federico Tessore
Director de Inversor Global